MARCIA CUITIÑO: "TENGO ESA SENSACIÓN DE QUE LE ESTAMOS DEBIENDO ALGO, QUE LA MEDICINA ASÍ COMO ESTÁ NO LE SOLUCIONA LOS PROBLEMAS A LA GENTE"




Trabaja en el hospital de Firmat desde hace 35 años. Es enfermera, trabajadora de la salud y una mujer a la que siempre le importó y nunca le dio lo mismo todo lo que le fue pasando en ese lugar. Hace unos meses  le diagnosticaron un problema de salud y a partir de ahí,   gracias a una pregunta de una compañera buscó un cambio en su propia vida. Hoy,  parada en un lugar diferente  piensa que “la medicina así como está no le soluciona los problemas a la gente”. Igualmente se ilusiona con una salud que dote de herramientas complementarias al paciente,  con variantes nuevas que vayan desde la medicina narrativa hasta el Reiki.

 VOLVER A EMPEZAR

¿Decime quien sos Marcia?

-Te puedo decir quien no soy, pero en realidad quien soy lo estoy descubriendo. Te puedo decir que soy una persona que está aprendiendo a quererse recién ahora –más vale tarde que nunca- , no soy más la que fueron formando…

-Patrones de aprendizaje, mandatos

-La familia, la educación, la religión donde me mandaban también, esa no soy mas ¿Quien soy? Te lo voy a contestar…

-En diez años vuelvo.

-Capaz. Si estoy aprendiendo a quererme y dejando todas esas cosas atrás. Así que ahora estoy en una introspección ponele.

-Positiva.

-Positiva, porque yo me empecé a preguntar quién era y me asustó no poder contestarme a mí misma. Me asustó no poder contestarme ¿Qué te gusta?

-¿Qué te hace feliz?

-Mirarme al espejo ¿Por qué no te reís? Porque después de todo lo que te paso no estás explotada de alegría, porque cuando me empiezo a preguntar todo eso me asusto y digo acá tengo que ir a fondo y tengo que descubrirlo porque tengo que empezar a caminar ese camino.

ESCUCHAR, ABRIRSE Y EMPEZAR A CAMBIAR



¿Y vos por qué crees que te paso? Hacerte esa pregunta a esta altura de la vida, que cosas te sucedieron para que ahora tengas un nuevo camino que está bueno.

-Me pasó que el año pasado, hace exactamente un año, tuve un diagnóstico médico de un tumor de vías urinarias y… tuve que enfrentarlo, sabía que tenía que hacer todo el tratamiento convencional pero, cuando todavía no había empezado el tratamiento, una compañera de trabajo Marina Moya que es Trabajadora Social

-Te pasa un dato.

-Ella era el enlace para traerme los resultados de los estudios de Rosario, entonces un día voy al hospital a buscar una tomografía y me dice: “Y vos que estás haciendo mientras tanto”. Nada le digo, estoy esperando que el médico me diga, que me llame, que me llegue el resultado de la biopsia. ¿Por qué sos tan paciente? Me dijo. “Si ya sabés que órganos están afectados, porque no empezás a trabajar con eso”. Tenés razón, son cosas que yo se lo diría a otra persona pero conmigo no me estaba dando cuenta. Si a otra persona le estaba pasando eso yo me daba cuenta y le decía “che porque no empezás”…y todavía no me daba cuenta. Me dijo tenés esto, me empezó a tirar herramientas y ese mismo jueves empecé ¿Quién es el mejor referente de Reiki de Firmat?

-Alternativas.

-No me gusta llamarlas alternativas porque no es la tradicional o… es complementaria, complementaria me gusta llamarla más. Porque no es una enemistad. Yo tenía claro que la convencional la tenía que hacer pero sabía que eso solo no me iba a alcanzar. Entonces esa misma tarde me contacté con Cristian Pellegrini, fue el inicio de entrar en todo este camino para mí. Maravilloso conocerlo a Cristian, empezar con el Reiki. Después mi inquietud me llevó a preguntarle a él quien hacía biodescodificación, me recomienda una persona. Fui, empecé biodescodificación. Doy con Sofía Poeylaut que es médica clínica y hace medica china, hace acupuntura y ayurveda doy con Sofía y me encantó, entonces empecé a estar con gente que me fue acompañando todo el otro proceso. Me introdujeron a la meditación, al Reiki, a la biodescodificación, a empezar a entender a tranquilizarme y ahí empecé y no paré. Después que empezás  querés más, querés saber más.

-Te abriste

-Me abrí.  

-Cómo una flor.

-Sí. Abrí el corazón pero cuando yo le dije eso a alguien como que… porque abrir el corazón no es salir a abrazar gente, no. Abrir el corazón para mí, empezar a quererme y empezar a decir justamente acá basta, acá no  más con…

-Con todo estos quilombos. No tengo ganas de lidiar con esto

-Nada que tenga que traccionar, nada que me cueste.

-Y pudiste.

-Estoy pudiendo. Antes lo hacía pero con culpa y cuando lo hacés con culpa después volvés al lugar. Uh perdóname, no te quise herir, retrocedés. Vas volvés al pasado, era eso lo que me pasaba, lo hacía con culpa y yo ahora lo estoy haciendo sin culpa. Esto no lo quiero más, a este lugar no tengo ganas de ir, aún con la familia.

-¿Y tu día a día también cambió?

-Totalmente, completamente, desde las rutinas que tenía que eran escuchar la radio, envenenarme,  eso lo dejé por completo. No estoy desinformada pero antes era como. Emiliano (hijo) me lo decía antes “te vas a terminar enfermando estás todo el día”. Yo no miraba solamente lo que era afín conmigo, miraba todo.

-La otra vereda.

-Si y estaba cargando con cosas que no tenía que cargar…

-Y con un detalle, todo lo depositabas en el cuerpo.

-Y te digo que si no hubiera tenido todo ese acompañamiento no sé si hubiera podido resolver  como resolví bien hasta ahora. Porque es heavy hacer un tratamiento de quimioterapia con todas las cosas, los efectos secundarios, los malestares que te genera. El malestar físico te mina también el estado de ánimo y vos decís “no quiero más de esto”. Si no hubiera tenido todo lo otro no sé si hubiera salido adelante, te digo la verdad.

-Por eso lo de la complementariedad es un síntesis del momento que te tocó atravesar y si lo pongo en perspectiva teniendo en cuenta tu oficio de trabajadora de la salud digo doble situación atravesaste primero la pandemia y atrás una enfermedad personal, son dos golpes tremendos y estás acá.

-Un duelo.

-Claro, un duelo todo…

-Que fue el detonante.

-Claro, en el medio también un duelo, uno no  puede programar que le va a pasar en la vida. Sí que me parece lo bueno es “si se puede tener una puerta abierta a cambiar y hay que tomarla porque hace bien”.

-Entonces todo esto me llevó a pensar porque hace muchísimo tiempo, años -y lo hablamos también con mis compañeros-  te das cuenta que no estamos ayudando tanto a la gente que va con un tema de salud o enfermedad al hospital. Yo hace treinta y pico de años que estoy –entre a los 23 y hoy tengo 58- pasé por todos los servicios del hospital, laboratorio, guardia, quirófano y ahora terapia y sigo viendo los hijos y nietos de la misma gente que yo atendía hace 30 años con los mismos temas de salud. No le resolvimos nada a nadie.

-Bueno pero esa no es tu responsabilidad.

-No, pero sí siento que hay que involucrarse.

-Eso es otra cosa porque a mí me pasa que parece ser que yo con mi trabajo de periodista no estoy ayudando mucho a cambiar la sociedad pero con el tiempo entendí  que yo hago mi parte, el resto le corresponde a los demás. No me corresponde ser el estado, por más que vos seas una empleada en el estado.

-Por eso estoy trabajando en mí pero yo a ver...

-Es lógico porque lo habitás (Hospital) y te siguen habitando las mismas personas y las generaciones siguen llegando como si fuera un deja vu permanente y decís “parece que estoy en el 80, el 90”.

-El que me conoce sabe que siempre expuse las situaciones que  había en el hospital, a lo mejor me equivocaba en la manera, en hacerlas públicas o con enojo.

-Las formas.

-Ya me di cuenta que no es así, estoy aprendiendo a manejar eso.

-Por ahí eran otros los canales pero es lo que te salía.

-Si, no ser tan reactiva a todo. Buscarle la forma porque eso en definitiva me terminaba haciendo mal a mí y no cambiaba nada tampoco.

-Lo que se conoce como “dejá de hacerte mala sangre”.

-Estaba leyendo un médico cardiólogo, Daniel…un apellido raro que escribió un libro que se llama “La verdad y otras mentiras historias de hospital” y el es impulsor de la medicina narrativa que dice juntar la medicina con la humanidad ¿Por qué? Porque dice que el médico puede saber que tenés pero no lo que te pasa y que las imágenes, los tensiómetros, los estudios eso te muestra lo que uno está dispuesto a mirar,  no más allá.

-Pero adentro.

-Pero –vos lo sabés estudiaste psicólogo social- el cuerpo encarna  el ambiente donde vive.

LA COMUNIDAD HUMANIZADA



-El cuerpo traduce un montón de problemáticas que uno no puede decir.

-Fijate la historia –vamos a hablar de Firmat nomás- yo te digo desde mi experiencia personal que no son verdades absolutas, es mí apreciación. Desde la intervención del hospital creo que fue en el 2007, se disolvió la comisión SAMCO ¿Cómo estaba formada?

-Por gremios, instituciones

-Vecinales, bomberos.

-La Comunidad.

-Toda la comunidad representada en una comisión que se reunía semanalmente. Entonces cada uno traía lo que el barrio o institución le decía que tenía que transmitir. Los Bomberos decían, nosotros necesitamos tener una obra social, una cobertura, somos voluntarios, trabajamos para la comunidad. Un barrio, necesitamos que la salita esté abierta más horas a la tarde. Todo eso se transmitía, cuando se desintegra se disuelve.

-Se centralizó en lo que le pasa al hospital nada más.

-No se escuchó más lo que necesita la gente ¿Quién sabe más que el que padece lo que necesita?  Y aparte la dirección estuvo a cargo de personas que también no estaban en contacto con los barrios. Doce años, y en esos doce años el hospital estuvo sin representantes, sin saber lo que la gente necesitaba.

-De espaldas a la comunidad.

-Entonces te mandan ecógrafos 4D, tecnología hermosa pero no tenías quien te los manejes porque faltaba recurso humano. No estaba ediliciamente preparado porque enchufabas una estufita y saltaba toda la instalación eléctrica y si vos le hubieras preguntado a la gente que necesitaba no era un ecógrafo 4D era a lo mejor un oftalmólogo porque seguimos sin oftalmólogo después de tantos años en el hospital, gastroenterólogo, más salud mental.

-Especialistas.

-Especialidades. O más horarios de atención y después terminamos responsabilizando a la gente, le pedimos a la gente paciencia, le pedimos que entiendan…no le estamos dando más herramientas que eso. Después nos agarró la pandemia con el hospital detonado ediliciamente, todo el edificio está a la vista porque seguimos así. Hay que hacer todo contra reloj y ahora estamos acá con una comisión nueva, una dirección nueva que todavía no nombró, falta el representante de la comunidad.

-Demasiada demora.

-Yo creo que sí. Estuve hablando con alguien la semana pasada, si ya pero bueno, esa dirección ya está funcionando y todavía no está el representante de la comunidad, que tampoco sé como se va a elegir, ni como va a ser. Con respecto lo que a mí me parece,  tengo esa sensación de que le estamos debiendo algo, que la medicina así como está no le soluciona los problemas a la gente. Estaba leyendo a Daniel López Rosetti y tiene un programa en el hospital de…San Isidro podría ser que es medicina del estrés y es un taller que funciona todos los jueves en cuatro horarios diferentes para que la gente que trabaja en distintos horarios la pueda escuchar en esos horarios, no es una vez al año, es fijo, todos los jueves desde hace 3 años o más y es abierto a la comunidad. No es para los trabajadores ni para el usuario del hospital es para el que quiera y tiene ganas de ir ¿Y qué les enseña? Ahí les dan herramientas, les dan herramientas para manejar el estrés, meditar, les hablan de filosofía, les hacen entender que el autoconocimiento es lo que los va a ayudar no solamente las pastillas, no están en contra de las pastillas, ni de prescribir medicamentos ni estudios ni nada de eso, pero nos está faltando eso. La Organización Mundial de la Salud cuando vos empezás a estudiar te dice, la visión holística del ser humano, sus dimensiones social, biológica, psicológica. Nos estamos olvidando de la espiritualidad, se las dejamos a las religiones.

-Se nos terminó el tiempo, pero hiciste un círculo que te cerró justo, que marca desde donde arrancaste con tus cambios hasta ponerlo en un lugar que es “lo que  está faltando que es lo que un poco lo que te tocó atravesar a vos para mejorar y tener una esperanza” ¿Qué tenés para ofrecerle al mundo para hacerlo mejor?

-Eso, pienso que si uno se pone a trabajar en uno mismo y es un poco más feliz es todo y fluye positivamente.

-En el organismo… y en la comunidad

-En los pequeños lugares en donde te movés, en tu lugar de trabajo, en tu familia y eso ya es un montón porque ya sabemos que nosotros no podemos controlar los políticos, las decisiones no podemos controlar por más que nosotros con el voto vayamos después van y hacen lo que quieren entonces si puedo controlar como yo me tomo las cosas, lo que yo tengo ganas de hacer pero le tengo que dar herramientas y a mí me encantaría que  nuestro hospital empiece abrirse a esas cosas, esas herramientas complementarias para ayudar a la gente.

 


 

 


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