LILI LOBOS: "No alcanza, la gente vive día a día y como puede lo vive y lo pasa. Hoy no es que te sobra, no te sobra nada"
Hace cuatro años creo el merendero “Corazones gigantes” en el Barrio Fredrikson, lo hizo porque alguna vez aprendió a trabajar, ayudar y porque los vaivenes de la vida la pusieron “del otro lado también”. Hoy está en el mismo lugar, preocupada por la situación económica viendo como cuesta conseguir ayudas. Eso no la detiene porque cree que “con tiempo y ganas se puede hacer un montón, un montón, se hace la diferencia”. Lili, la del Merendero Corazones gigantes, la que sabe que los tiempos son difíciles y hay que seguir poniendo el cuerpo a su manera.
SIGUE HABIENDO CORAZONES GIGANTES
-Lili decime quien sos.
-Yo soy Liliana Lobos y en este momento estoy a cargo del merendero Corazones gigantes.
-¿Quisiste tener un merendero o te sucedió?
Yo creo que fue cosa de la vida misma, yo estaba del otro lado, era la persona que iba a buscar cosas a un merendero, para mis hijos en un momento crítico y bueno un día una persona me ofreció ayudar, trabajar y me encantó. Yo creo que hay para cosas que no se si se nace o te haches pero yo siempre vi la vocación de estar para el prójimo. Me tocó a lo largo de la vida tengo 52 años cinco hijos hermosos un esposo y a lo largo de la vida situaciones en la cual hemos estado como dije al principio del otro lado. Tocar puertas, pedir con lo que lleva eso porque por ahí el ir a pedir estar en un lugar así no es fácil. Muchos piensan ay no tenés vergüenza, es muy difícil dar el primer paso, me entendés, porque tenemos que estar preparado para solventar nuestra familia nosotros. Desgraciadamente y hoy más que nunca sabemos que esa situación no es así. Entonces empecé trabajando y después –ahora en febrero van a hacer 4 años- que nació “Corazones gigantes”. Su nombre lo lleva porque yo digo que gracias al corazón de las personas que una vez creyeron y se interesaron en este lugar es que nació porque si no hubiera sido por el apoyo de todas las personas “X” que están afuera no estaríamos de pie hasta el día de hoy.
-Cuando nació ¿a realidad económico y social que demandaba y vos cómo estabas? En lo laboral, en lo económico y en lo emocional.
Yo hace un tiempo atrás que por diversos problemas de salud no trabajo pero sí mi esposo, no tuvo trabajos en blanco pero siempre fue una persona changarín de changas varias y gracias a Dios hace treinta y dos años que estamos juntos y siempre de un lado al otro pudimos defendernos. Hace unos años atrás era todo muy distinto, cuando abrimos primero era entusiasmo del ayudar, del ver porque es así, así nace. Ver que es lo nuevo que hacen ahí adentro que es lo que vas a ofrecer y después nos dimos cuenta de que confiaban de que las puertas estaban abiertas y así se sostuvo. Al principio fue muy fácil sobreabundaba todo, sobreabundaba la mercadería, la ropa, los calzados hasta muebles, cosas hemos ayudado a gente por ahí con remedios, con un montón de cosas que en ese momento la gente que se yo, vos lo vivías porque lo veíamos día a día de que era todo más pasables, si bien había necesidad el que ayudaba no la estaba pasando mal. Hoy el que ayuda es el que la está pasando mal me entendés, porque es el laburador el que comprende lo que es ganarse el pan día a día, el que te viene y te dice “tomá” -porque sabe lo que cuesta- y te dice “tomá acá tenés un kilo de azúcar, ayudo con esta ropa que le quedó chica a mi hijo porque yo le puedo comprar pero hoy no. Hoy en febrero después de enero de estar en unas vacaciones ahí no habíamos visto la realidad que estamos viendo hoy en mayo, porque es catastrófico lo que estamos viviendo porque hoy nos damos cuenta que el kilo de pan está a $2000 y vos sabés todo lo que tenés que hacer para llevar un simple guiso a la mesa.
¿Cuántos chicos llegaste a tener tomando la leche acá y hoy que sucede?
Nosotros llegó un tiempo que teníamos ciento veinte, después empezaron a aminorar, nunca tuvimos menos de setenta siempre sesenta, setenta ahí se mantuvo.
¿Qué venían a la mañana o a la tarde?
A la tarde estuvimos hasta el año pasado de lunes a viernes todas las tardes, tenían sus talleres, tuvieron folclore, pintura, reciclaje, zumba, el taller de contención, taller de lectura y cuantos, todos gratis y este año no tenemos nada.
EL TEJIDO SOCIAL EN LA ARGENTINA “DE MERCADO”
-¿Sucedió así?
-Si, nosotros en febrero pusimos que volvíamos, no se ofreció nadie y las dos personas que se ofrecieron uno no podía por los horarios, podía venir gratis pero a la tarde no podía a la mañana y otras personas que piensan que nosotros podemos pagar y es imposible hoy pagar un profesor.
-Y ahora ¿Qué sucede con los chicos que vienen y lo que había no está mas? ¿Qué dicen?
-Extrañan a las seños, nosotros el año pasado tuvimos a la seño Martina pero ella este año empezó a estudiar para maestra justo a la hora de la tarde y ella lamentaba un montón no poder venir y ellos la extrañan. A Olga que tenían el taller de pintura, ella por problema de enfermedad se tuvo que retirar, pero ellas estaban y eran esperadas, el martes que llegaba la seño Olga, el lunes la seño Martina, los miércoles el taller de contención con Alicia. Ese dibujito el prepararle el regalito a papá, prepararle el regalito a mamá, hacíamos regalitos sorpresas para el amigo el día del amigo, preparar las cosas para el día del niño que ellos mismos las preparaban, muchas cosas que empezamos a ver qué… y te causa una tristeza tan grande decir esto “que ya no están”.
-Vos decís el día del niño y sus preparativos, hoy está lleno de preguntas, que hacés el día de las infancias que preparabas un montón de cosas cuando está todo el mundo complejizado, vos, yo, el que colabora.
-Si, nosotros para este tiempo el año pasado ya habíamos empezado a juntar golosinas y la verdad es que este año si nos ponemos a pedir golosinas no podemos pedir el azúcar ponele, entonces ¿Qué hicimos? Priorizamos el azúcar porque yo prefiero que los chicos lleven la leche calentita la tomen y no una golosina que son cinco minutos. También algo que siempre tuve como una persona muy creyente en Dios es que nunca tuvimos que cerrar la puerta por no tener nada, de una forma u otra siempre alguien llega. Yo siempre pongo –hay personas que no quieren figurar en la donaciones- y entonces en el merendero pongo mis pequeños ángeles que para nosotros son grandes porque hacen algo tan grande que quizás ellos no lo ven, quizás para ellos es natural donar porque está en sus posibilidades o no, pero para nosotros eso es tan grande el permitirte seguir, saber que no vas a cerrar ese día y no vas a tener para todas esas caritas que vienen todos los días a buscar el pana y buscar la leche. Eso es lo que hoy estamos viendo.
- Qué imaginas que te va a pasar a vos como gestora de esta idea y a los niños y sus familias, cuando esto cada vez esté menos porque no hay donaciones, porque cuesta…
-No hay donaciones, en estos años no hubo nadie realmente que viniera y nos dijera “vamos a hacer lo posible para que tengas la ayuda que tenés que tener”. Por ahí vemos en el televisor que la provincia de Buenos Aires a lo largo de estos años han tenido ayuda los comedores, porque si esto es una institución con todos sus papeles en regla, porque nosotros no. Me parece que hoy es como que… no quiero usar la palabra discriminación pero muchas la tenemos que usar desgraciadamente, es como que estamos un lugar y no existimos, existe para un grupo de gente y para el otro no, no es que no se haya hecho visible porque tenemos una página de facebook, tenemos la radio, la televisión, el diario que nos han venido a hacer las notas, me entendés
LA GUITA NO ALCANZA
-En febrero era una cosa y hoy es otra y cuando uno mira las cosas se van a problematizar mucho más. Habrá que ver cómo seguir.
-Si la verdad es que se está poniendo cada vez más difícil, sin ayuda es cada vez más difícil nosotros tenemos una situación especial que mi marido está sin trabajo, si bien mis hijos tienen pero él no y por ahí podíamos acomodar un pesito para los gastos porque no solamente el alimento, es la limpieza, la luz pero bueno esperemos quien no tengamos que llegar a que dijimos hace un mes y medio atrás cuando puse una nota especial en facebook del merendero que es cerrar las puertas porque no tenemos nada que darle a nuestros chicos, esperemos realmente no llegar así porque ¿Que harían en este momento 117 chicos? Ponete a pensar cuantas familias son, hay familias que tienen más de cuatro, cinco o seis chicos y no hay asignación, no hay nada. No me vengan con el verso de la asignación porque no alcanza.
-No alcanza la changa, no hay laburo.
-No alcanza, la gente vive día a día y como puede lo vive y lo pasa. Hoy no es que te sobra, no te sobra nada.
-Por eso también le cuesta al merendero juntar ropa, comida porque está todo el mundo así.Una última pregunta para cerrar ¿Qué tiene Lili Lobos para que el mundo sea mejor?
-No sé si tengo para dar algo especial a este mundo, yo siempre dije que tengo dos cosas: muchas demasiadas ganas y tiempo. Que es lo que ha muchas personas les falta, entonces yo pienso que con tiempo y ganas se puede hacer un montón, un montón, se hace la diferencia.




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