PABLO GROSSI: "Uno va forjando su cabeza y va forjando prioridades en base a lo que a le genera felicidad genuina"

Nació y se crío en Firmat, al finalizar la secundaria emigró a Rosario para estudiar abogacía, se recibió y llegó a trabajar en Tribunales. La música lo acompañó desde chico porque su abuelo fue cantor. La pulsión pudo más y terminó recostándose sobre la música siguiendo su deseo. La pasión lo llevó a encontrar "Los Kaballos", una banda formada en la facultad que lo catapultó a los escenarios grandes y le dio la el toque que necesitaba para definirse. Continúo la búsqueda junto a su par incursionando en la cumbia pop conformando KEPÁ: definida por los medios como la primera banda argentina nacida en Tik Tok. Telonearon a Márama en Buenos Aires y Montevideo y a Sebastián Yatra en nuestro país. Como creen que hay que hacer lo que  el  deseo mande se plantaron el y su su amigo en busca de otro cambio llamado indie; lo pusieron sobre la mesa de la productora y van por ello. Pablo Grossi, músico desde la cuna hecho  a la vuelta de casa y con un futuro que se escribe sin ataduras.

 


-Pablo decime quien sos.

-Yo soy Pablo Grossi nacido en la ciudad de Firmat, firmatense crecí acá, pasé toda mi adolescencia acá después me fui a estudiar a Rosario, viví un tiempo en Rosario y ahora vivo en la ciudad de Buenos Aires y soy un tipo normal hijo de laburantes siempre muy curioso por todas las cosas que por ahí generan emociones  fuertes me interesé por la música. A la edad de 11 años ya estaba dando vueltas con la música, cantando también un poco influenciado por mi abuelo –que es cantor de la ciudad- y desde ese momento he emprendido la búsqueda de esa fuente de emociones que para mí es la música. He estudiado una carrera que nada que ver, he estudiado abogacía, también un poco uno en su cabeza  y en las formas en la que se desarrolla la cultura y el momento socio económico elige una carrera universitaria.

-Las épocas.

-Las épocas sí, pero con el tiempo me fui  empapando un poco más de esta cuestión, de la música de que también se podía vivir de eso, de que la búsqueda más allá de ser económica también es

-Existencial.

-Existencial, un poco el cliché de la búsqueda de la felicidad entonces me he embarcado por esos caminos. A mí me gusta pensarme así, un tipo muy curioso y que está en esa búsqueda de buscar esos espacios que generen emociones fuertes. Para mí eso es lo que encontré en la música.

-¿Y el músico es más feliz que el abogado?

-No sé, no sé si es más feliz, si lo que por ahí permite la música es que a veces tenés momentos de más distensión donde por ahí es hasta quizás  mejor para todo lo que es la cuestión de inspiración y se podría decir que en algunos momentos uno pasa momentos menos estresantes quizás  ejerciendo la abogacía. Yo he ejercido la abogacía algún tiempo, he trabajado en Tribunales y por ahí se vivía otra realidad, la vorágine laboral es mucho más…

-Tensa.

-Tensa pero lo que no quiere decir que no se tenga que trabajar en el otro ámbito, el musical, de hecho cuando uno no se mueve no pasan las cosas, el que no trabaja no hace nada, no genera nada y uno tiene que poner todo lo que tiene a su alcance para que las cosas sucedan. Pero es una realidad que es otra la vorágine y la tensión que hay entre las dos aristas pero se puede ser feliz de las dos maneras, de hecho se puede ser feliz haciendo lo que a uno realmente le gusta.




-Serrat insiste en esto que es “el que trabaja de lo que quiere, más que un trabajo tiene una bendición” y es músico.

-Si es una realidad también, uno parece que hasta cuando hace lo que le gusta le gusta, a ver a todos nos cuesta levantarnos temprano nos cuesta salir a la calle cuando hace frío, calor, lo que sea, los músicos estamos acostumbrados a llevar equipos y cargar cosas y uno putea por ahí y se queja pero cuando uno está haciendo lo que le gusta las cosas salen más fáciles y a mí me gusta pensarlo como que uno está en el agua y las olas a uno lo van llevando.

-Vamos a ver hasta dónde vamos.

-Se van moviendo así que es eso, un poco con el trabajo y con lo que uno le gusta es tomarlo cada vez menos como un trabajo.

-Pero este Pablo que está acá hoy por ahí no empezó haciendo  esto al que hoy le encuentra un formato determinado. Arrancó con una banda de covers, con amigos.

-Acá en la ciudad con varias bandas entre amigos, en Rosario ya después de un tiempo de vivir allá formamos una banda con compañeros de la facultad donde tuvimos la suerte de que el show que presentábamos gustaba, transmitía alegría, recorrimos toda la provincia y eso para mí –si bien había tocado en la ciudad con bandas de acá- y también en algunos lugares de Rosario con bandas autóctonas,  en ese momento cuando formamos la banda de la facu y recorrimos la provincia sentí que la cosa podría trascender  a un lugar más amplio de escucha,  de gente. Estuvimos en Venado Tuerto en un festival muy grande que fue el Santa Cumbia y ya subirnos a un escenario donde se veían muchas cabecitas es otra cosa. Y ahí es cuando se da cuenta, yo vengo haciendo un montón de tiempo banda de covers y nos venían a ver nuestros amigos y eran 10 personas y acá hay 10.000 y entonces…algo habremos hecho no sé si bien o mal, pero algo habremos hecho que nos llevó a este lugar y ahí es cuando hay que ponerse el saco y decir yo ahora me voy a tomar en serio esto porque esta gente vino a verme.

-Tenés una ventaja que es, esto te sucede a los 28 años.

-Si 27 o 26

-Y no tenés una familia conformada, vos no sos padre. Vos lo debatís con el espejo porque también el salto con una red más baja o sin red lo vas a bancar solo. Los afectos están pero esa decisión te llega en un momento justo, no es lo mismo tomar una decisión a los 20 que a los 27 que uno está más maduro siendo todavía un joven.

-Si, de hecho pensando en esa clave nunca hubiese podido hacerlo mucho más joven porque es como decís vos, uno tiene otra cabeza, tenía otras ambiciones en ese momento y no estaba tampoco convencido de que es lo que quería hacer, si bien tocaba lo veía más como un hobby. Uno va forjando su cabeza y va forjando prioridades en base a lo que a uno le genera felicidad genuina, entonces yo agradezco que me haya tocado. Uno escucha ahora gente muy joven yendo atrás de cosas con ambiciones muy grandes, desmedidas  haciéndose fan de empresarios y de cosas que uno dice che te falta un montón para recorrer y hay un montón de cosas

-Por aprender.

-Por aprender y esa ambición desmedida por acumular, números y cositas y monedas, eso no digo que este mal pero creo la búsqueda lleva tiempo, la cabeza de un joven no es lo mismo a los 25 que te diría a los 30.

-Estás un poco mejor armado uno.

-Está mejor armado y yo agradezco que no me haya pasado antes y que me haya pasado a los  27 o 28 cuando yo ya tenía otra cabeza.




-Y el primer desvío de esa banda de cumbia de los amigos de la facultad pasa a ser un dúo que empieza a hacer canciones en clave de época y ¿como la sentías? Porque venías del rock o te liberaste y dijiste la música es libre y yo hago esto.

-Y al principio fue… yo toda la vida fui reacio a cambiar el género, siempre fui muy roquero desde mi adolescencia por ahí mis amigos escuchaban otra cosa y no, yo el rock y el rock, estaba muy encapsulado en eso. Después descubrí otro mundo, otro sonido con este grupo y se me fue eso del, no me sale la palabra, del prejuicio de decir no, esto como no es lo que yo escuché es peor o es una porquería.

-Es muy de tribu eso. Esto no.

-Hay un montón de gente que está haciendo esto y no es fácil hacerlo, yo me sentaba quería hacer un punteo de cumbia de La nueva luna y decía, el tipo que está tocando es un capo y un poco me desprejuicié y después cuando se transformó en dúo fue un poco más en son de lo que hoy se le dice más comercial, más urbano entonces uno en esto tiene que hacer como un balance entre lo que a mí me gusta , lo que se escucha y lo que la industria pide y lo que yo quiero hasta donde negociar y corrés el riesgo de pasarte de largo de un lado e ir directamente atrás de los números o atrás de la industria o de quedarte por ahí en un lugar donde ya empieza a ser algo que lo hago para mí solo.

-Tampoco suma, uno hace también las cosas para los otros.

-Si totalmente, yo tengo ese concepto del arte, que uno hace arte o lo que sea también para ser visto, para ser gustado, para ser

-Escuchado.

-Y uno desde ese lugar uno está como un constante vaivén en donde tiene que equilibrar  las dos cosas.

-¿Y dónde estás parado hoy? Porque seguramente estás en otro cambio que es más genuino más de identidad.

-Si nosotros después de un tiempo con el dúo de hacer música un poco más urbana, habíamos enganchado el segundo boom de la cumbia pop.

-Fuiste a tocar a Montevideo.

-Teloneamos a Márama, que en ese momento había vuelto, entonces nosotros  nos habíamos encontrado en ese lugar y después de un año y medio casi dos empezamos a ver que estábamos componiendo canciones de otra cosa. Nos escuchan la gente del sello, la gente que laburaba con nosotros y decían che pero esto ¿Qué es? Y esto es lo que nos gusta y ahí tuvimos una reunión e hicimos el quiebre de decir bueno nosotros queremos hacer esto, esto es lo que ofrecemos fijensé si les sirve, si les gusta, si podemos trabajar juntos. Lo escucharon y la verdad que nos dieron total apoyo para emprender este nuevo camino. Lo que pasa que al venir trabajando de una manera ahora ya nosotros estamos grabando un disco…

-¿La unión de todo eso es el pop? Digo de la cumbia pop a lo que viene.

-Si yo creo que..

-Debe haber un lazo que va haciendo una especie de espiral.

-Hay un lazo, uno no es que prende la distorsión al palo y se va a ese rincón. A nosotros nos gusta mucho la música de los 80, de los 70, crecimos escuchando rock pero también nos gusta mucho el indie que es un género que desde hace un par de años se vino gestando que es –a nosotros nos gusta decir- como un pop melancólico, el tempo de los temas es un poco más lento y nosotros nos ubicamos por ahí en ese espacio, sintetizadores, hay guitarras también pero somos de ese lado. También ubicarnos del lado de un sentido popular, nos gustan muchos los estribillos. Algo que realmente la gente lo escuche y le guste que se le pegue que pueda sonar en una radio, una casa de familia y lo puedan ir a ver los pibes en un recital en un club.

-Hoy hay una lógica de esa, los recitales que se comparten en familia.

-Que se pueda compartir.

-Ya está el tiempo, teniendo en cuenta esto que dijiste y quien sos ¿Qué tiene Pablo Grossi para cambiar al mundo o hacerlo mejor?

-Creo que más que nada por el tiempo y por el recorrido, por las cosas que uno puede aprender,   haber vivido en varias ciudades y haber conocido mucha gente. creo que hoy en día lo que tengo para ofrecer es todo ese rejunte de emociones y cuestiones que a mí hoy me permite escribir una canción y ponerle sonido a eso,  justamente transmitir esas emociones y que alguien del otro lado sea donde sea pueda escucharla y pueda sentir que le genera algo, ojalá sea algo bueno o que le genere melancolía o que lo lleve a algún lugar mejor del que por ahí la realidad no te lleva. A mí esa fantasía de pensar “hay alguien en un colectivo que está yendo a laburar o está yendo a un lugar que no quiere y se pone una canción nuestra y siente que lo lleva a algún lugar mejor o que le genera una emoción fuerte y mucho más cálida,  me parece que es ahí donde yo por lo menos siento que puedo aportar algo y es lo que mi me genera felicidad.

 




  

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